Permisos Individuales de Formación, bien hechos
Qué son, a quién le convienen y cómo se gestionan sin que salga mal.
Qué es, en una frase
Un permiso que la empresa concede a un trabajador para que curse una formación reconocida en horario laboral, y cuyas horas se bonifican.
La diferencia con el resto de la formación bonificada es de dirección: aquí lo pide el trabajador y lo concede la empresa. No sale de un plan decidido arriba, sale de alguien que quiere formarse en algo concreto.
A quién le conviene
- Al trabajador, que puede cursar una titulación reconocida sin pedir vacaciones ni dejar de cobrar esas horas.
- A la empresa, que retiene a alguien que quiere crecer y bonifica el coste de esas horas en lugar de asumirlo.
- Y a quien está mirando el crédito: es una forma de aprovecharlo que responde a una necesidad real, no a que sobraba dinero.
Muchas empresas ni lo conocen, y otras lo conocen y no se atreven. Casi siempre por lo mismo: la sensación de que si se hace mal se paga caro. Y es verdad, pero se hace bien.
Dónde se tuerce
El PIF tiene requisitos formales exactos, y un error se paga con la devolución de lo bonificado. Estos son los cuatro sitios donde se falla.
- La formación no cumple. No todo vale: tiene que estar reconocida y acreditada como exige la norma. Comprobarlo antes de conceder nada es el primer paso y el que más se salta.
- La solicitud y la concesión. Van por escrito, con forma y con plazo. Un acuerdo de palabra no es un PIF.
- Las horas. Cuántas se pueden bonificar, en qué periodo y cómo se justifican. Aquí es donde más cuentas mal hechas hemos visto.
- La justificación posterior. Hay que acreditar que la persona cursó lo que dijo que iba a cursar. Si eso no se guarda en su momento, después no se fabrica.
No ponemos aquí las horas ni los plazos exactos porque los fija la norma y cambian. Llámanos y te decimos los que están vigentes hoy para tu caso.
Qué hacemos nosotros
- Comprobar antes que la formación que pide el trabajador encaja y se puede bonificar. Si no encaja, se dice antes de conceder nada.
- Preparar la solicitud y la concesión con la forma que les corresponde.
- Comunicar y justificar en plazo, y guardar lo que sostiene todo ello.
- Contestar el requerimiento si llega. También si el PIF lo tramitó otro.
¿Te ha pedido alguien un PIF?
Cuéntanos qué formación quiere hacer y te decimos si encaja, cuántas horas salen y qué papeles hacen falta.