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¿Aguantaría una inspección tu formación bonificada?

Tramitar lo hace todo el mundo. Nosotros además controlamos, revisamos y validamos antes de presentar. Y si llega el requerimiento, lo contestamos.

Lo que el mercado llama igual y no es lo mismo

La gestión estándar responde a una pregunta: ¿está presentado? Nosotros respondemos a otra: ¿aguantaría esto una inspección?

  1. Tramitar Lo hace todo el mundo. Es el suelo del servicio.
  2. Controlar Pocos, y casi ninguno con herramienta propia.
  3. Revisar y validar Casi nadie: exige criterio y decir lo que se ve.
  4. Responder Se subcontrata o se improvisa.
La categoría sirve para que nos encuentren. Los tres de arriba, para que nos elijan.
QuéEn qué consisteQuién más lo hace
Tramitar Comunicar grupos, gestionar el crédito, presentar en plazo y llevar la relación con el sistema. Cualquier gestoría o proveedor de formación. Es el suelo del servicio y se compra por precio.
Controlar Vigilar que no se escape un plazo ni una notificación, y que el crédito se consuma y se justifique como debe. Pocos con herramienta propia. La mayoría lo lleva a mano o en una hoja de cálculo, y por eso se les escapan cosas.
Revisar y validar Comprobar antes de presentar que la documentación existe, es coherente y sostiene lo que se declara. Es una auditoría preventiva, no un trámite. Casi nadie, porque exige criterio y porque encontrar un problema obliga a decirlo.
Responder Contestar requerimientos e inspecciones, de grupos y de Permisos Individuales de Formación. Se subcontrata o se improvisa. Es el momento en que se descubre quién tramitó bien y quién no.

No somos una gestoría de bonificaciones. Somos quien revisa lo que la gestoría presentó.

Lo que hay en esta área

Por qué importa la diferencia

Cuando una acción formativa se cae en una revisión, la empresa no pierde el curso: devuelve la bonificación y se expone a sanción. El gestor que solo presentó ya cobró, y el problema se queda en tu casa.

Por eso quien compra este servicio no está comprando papeleo. Está comprando no tener ese susto, y eso se paga distinto según quién responda de él.

El Permiso Individual de Formación

Es una figura que muchas empresas desconocen o no se atreven a usar. Tiene requisitos formales exactos y un error se paga con la devolución de lo bonificado, así que conviene hacerlo bien a la primera.

Tiene además una particularidad que suele pasarse por alto: el PIF es formación que el trabajador pide y la empresa concede. Es la única vía por la que la demanda de formación nace abajo en lugar de arriba.

¿Te ha llegado un requerimiento?

Llámanos. Contestamos inspecciones de grupos formativos y de Permisos Individuales de Formación.