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Formación para trabajadores y profesionales

A medida o de catálogo, presencial, en línea o mixta. Diseñamos el itinerario, lo impartimos y acreditamos que se ha hecho bien.

Formamos personas, no empresas

A los trabajadores de las organizaciones que nos contratan y a profesionales en activo que vienen por su cuenta. Cambia el interlocutor y cambia el papeleo; el trabajo con la persona que está en el aula es el mismo.

  • Cualquier modalidad. Presencial, en línea o mixta, con preferencia por la teleformación cuando la plantilla está repartida.
  • Diseño del itinerario. No se empieza por el catálogo: se empieza por qué tiene que saber hacer distinto la persona cuando vuelva al puesto.
  • Impartición, materiales y evaluación. Con formador asignado y evaluación del aprendizaje, no solo de la satisfacción.
  • Todos los servicios anexos. La documentación que hace que una formación sea válida y defendible, que es donde más proveedores fallan.

Por dónde empezar

Según lo que ya sepas de lo que necesitas.

Una postura sobre la bonificación

Buena parte de lo que impartimos es bonificable y del trámite nos ocupamos nosotros. Pero conviene decirlo en el orden correcto: la bonificación es un añadido que gestionamos bien, no la razón por la que se nos contrata.

Casi todo el sector hace lo contrario: vende «formación gratis» y deja que el cliente descubra después que le han colocado un curso que no necesitaba. Si el único motivo para hacer una formación es que sale gratis, esa formación no debería hacerse.

Primero para qué sirve el curso y qué cambia cuando la gente vuelva al puesto. Después, y solo después, que además es bonificable.

¿Hablamos de lo que necesita tu equipo?

Cuéntanos qué problema quieres resolver y te decimos qué formación lo resuelve, o si no lo resuelve ninguna.